Después de casi 4 décadas, el cambio llegó a la Ciudadela Pablo Estrada.
Durante aproximadamente 40 años, sus moradores han tenido que convivir con el lodo en invierno y el polvo en verano. Hoy, esa realidad comienza a quedar atrás.
Los moradores están a punto de contar con vías adoquinadas, una obra que representa bienestar, movilidad y mejores condiciones de vida para las familias del sector.